25J: Encuentro de creador@s 15M

25J: Encuentro de creador@s 15M.
Lectura dramatizada conducida por Gonzalo de BiblioSol

LOS SENTADOS (Miguel Hernández)

PERSONAJES:

SENTADO 1º
SENTADO 2º
SENTADO 3º
SOLDADO
LA VOZ DEL POETA

CUADRO ÚNICO

SENTADO 1º.-Ya estamos en plaza de todos los días. ¡Buen sol da en la piedra del banco! (Se sienta.)
SENTADO 2º. (Sentándose.).-Mi mujer me dice que me gusta más la plaza que el catre; y ella no sabe cómo gozo al sentir en mi cuerpo el agradable calor de la piedra soleada.
SENTADO 3º.-En la plaza puede hablar uno de la gente que pasa y por delante del catre no pasa nadie. (Se sienta).
SENTADO 1º.- (Frotándose la manos.).-¡Sabrosa mañana! Este febrero parece una primavera.
SENTADO 2º.- Se acabaron los tiempos malos. Ayer, cuando atardecida, señaló el tiempo sereno un bando de grullas que vi sobre mi cabeza.
SENTADO 3º.-Yo también las vi: Iban quince.
SENTADO 2º.-No: iban veinte.
SENTADO 1º.-Yo las conté muy bien y volaban, sin equivocación, dieciocho.
SENTADO 2º.- ¡Que no, hombre!
SENTADO 1º.-Que sí, digo yo.
SENTADO 2º.-Tengo muy limpios los ojos, y rara es la vez que me equivoco en números: ¡eran veinte!
SENTADO 1º.-¡Me vas a enseñar tú a mí las que eran!
SENTADO 3º.-Hablas como un juez que se cree que nunca yerra en sus sentencias.
SENTADO 2º.-Es verdad: en todo quieres tener razón: Hablamos de mujeres, y eres tú el único que conoce el arte de ganarlas, hablamos de toros, y no hay en el mundo persona que más entienda la materia que tú; tratamos de vecinos, y el que menos ignora los secretos de todas las casas del pueblo está bajo tu piel; y charlamos de lo que pasa, de la guerra, y tú eres quien recibes las primeras noticias de los frentes, de los aeroplanos que vuelan, de los pueblos que se ganan o se pierden por estos o aquellos, de los muertos que quedan en el campo… Me da rabia verte presumir de saber, cuando el que más y el que menos te puede enseñar tantas cosas.
SENTADO 1º.-¡A mí qué me vas a enseñar, ignorante de ti!
SENTADO 2º.-¿Qué sabes tú? Sólo puedes hablar de lo que aprendes en tus conversaciones con las comadres y en tus ojeadas a los periódicos. Yo, en cambio, sé a diario de muy buena leche lo que pasa la noche anterior a cada día en toda España. Ahora, por ejemplo, sé que los fascistas preparan su ataque más duro a Madrid, que el alcalde de nuestro pueblo tiene continuas peleas con los concejales pertenecientes al sindicato… Anoche llegaron a las manos. Sé que hay quien se emborracha y maltrata a los que reciben sus órdenes, como lo haría un general de los de enfrente. Y sé que anteayer bombardearon Madrid una vez más y resultaron muertos doce niños.
SOLDADO (Que ha seguido la conversación en silencio, pero lleno de gestos.).-¿Qué haces tú para impedir todo esto? ¿Qué hacéis… vosotros, decidme? Dos días llevo en este pueblo y estoy rabiando para salir de él. No puedo respirar este aire de paz envenenada. Voy a irme en seguida a las trincheras otra vez. El descanso que buscaba aquí lo hallaré allá con más abundancia y limpieza. Estáis completamente ajenos a la sangre que derraman nuestros compañeros. Sólo sabéis ir de bando en bando, con murmuraciones y mentiras. Cuando la España mejor se enciende, levantada contra los verdugos invasores, veo pueblos mezquinamente sentados al sol, como lagartos mezquinos.
SENTADO 1º.-¿Quién eres tú para gritarnos de esa manera?
SOLDADO.-Un defensor de mi patria y de vuestros hijos.
SENTADO 2º.-¿Quién se mete a juzgar a los que toman el sol pacíficamente?
SOLDADO.-La indignación que me dan hombres tan desesperadamente pacíficos. En estos días en que todo trabajador debe andar con el fusil para defenderse de la tiranía y del hombre. Pero, por lo que veo, vosotros sólo sabéis trabajar con las nalgas, donde únicamente tenéis callos.
SENTADADO 3º.-No vengas a presumir de hombre porque has tirado dos tiros.
SOLDADO.-Cada cual presume de lo que puede, y vosotros no podéis presumir más que de sentados y, tal vez, de cobardes.
SENTADO 1º.-No consiento esas palabras.
SOLDADO.-Dichas están y no me las tragaré.
SENTADO 2º.-¿Imagináis que no sufrimos nosotros la guerra también, y andamos comiendo judías, cuando no lentejas, cada mediodía, con un pan escaso que nos da el panadero?
SOLDADO.-¿Cómo llamas a eso sufrimiento, habiendo tanta madre llena de lágrimas y tanto hijo caído? Si tú llamas a eso sufrimiento, ¿qué llamaré yo al sentimiento de tener un hermano asesinado y de ver caer a mi lado, sobre mi piel, la sangre de los compañeros más valientes entre barro y frío? Vosotros no sabéis del sufrimiento, ni sabéis de la alegría que empaña el cuerpo que lucha, a pesar de la muerte. Vosotros sólo conocéis el aburrimiento.
SENTADO 1º.-Cuando queremos parecer lo que no somos, damos risa: y tú quieres parecer el héroe que, tal vez, no eres.
SOLDADO.-En estos momentos pretendo parecer y ser látigo, para sacudir de vuestra alma esa pereza de sol en que duerme. Tenéis sentada el alma.
SENTADO 2º.-La guerra es para los locos.
SOLDADO.-Y la paz de la guerra para los aburridos, que son los cuerdos peores. Mientras los que tenemos el alma en pie defendemos el pan y la España que codician italianos y alemanes, vosotros seguís haciendo vuestra cómoda vida de gallinas en el nido. Sólo tenéis posaderas, y vuestra mayor alegría la despiertan los asientos. Habéis nacido con el corazón gastado, rendido. Vuestro oficio es hacer hoyos en la piedra de los bancos con las nalgas. Nada os inquieta, todo os aburre, y la agilidad que os falta en las piernas, en las acciones en la vida, os sobra en la lengua murmuradora y sucia. Cuando para mí es un orgullo, una alegría luchar por la libertad de España, para vosotros en un sacrificio que no queréis llevar a cabo, y ante la tragedia española sólo tenéis cinco sentidos curiosos; y mientras ponéis vuestro estómago al sol, para hacer fáciles vuestras digestiones, os olvidáis de cuanto sucede o lo recordáis como distracción de vuestro aburrimiento. No sois dignos de gozar la vida independiente y libre que forjamos. Hombres como éstos deben ser empleados como los sacos terrenos, en las trincheras. ( Se va.)
SENTADO 3º.-¡Qué vergüenza! ¿Cómo hemos consentido tanto insulto?
SENTADO 2º.-Tiene razón, en parte.
SENTADO 1º.-¡No digas! Por primera vez en mi vida han recibido con paciencia mis orejas tanta palabra desagradable.
SENTADO 3º.-Esta gente abusa de su situación militar y de la paciencia de las personas honradas.
SENTADO 2º.-Digo que tiene razón. Comprendo todo cuanto nos ha dicho, y nos lo merecemos. Somos unos aburridos despreciables.
SENTADO 1º.-Despreciable serás tú.
SENTADO 3º.-No pongas en otro los defectos tuyos.
SENTADO 2º.-Pensad un poco y ved si no es vergüenza que sigamos aquí sentados, cuando toda España está en pie de guerra. Reflexionad un poco sobre los asesinos de tantos hijos españoles, de tanta juventud, de tanda madre. Basta ya de catre y de plaza. Me levanto para siempre. No debemos seguir de este modo porque si se pierde España, culpa habrá sobre nosotros y si se gana no merecemos gozar los días de la victoria. ¡Vamos a ayudar a nuestros compañeros!
SENTADO 1º.-Yo no me levanto tan de prisa. Soy casado y tengo dos hijos.
SENTADO 2º.-Si hubieran dicho eso mismo todos los padres, no habría nadie en los frente y tus hijos y los míos y los del pueblo entero regarían con su sangre las macetas y los árboles del municipio, como nos prometió una vez aquella mala persona que amargaba nuestros días. Tiene mucha razón el soldado. Me dan ganas de escupirme a mí mismo. Me voy con él.
SENTADO 3º.-Te acompaño. (Se van los dos.)
SENTADO 1º.-¿Qué haré yo? ¿Seguir al sol como una lagartija fría? Pero en el frente puedo morir… Y si viene el fascismo, aunque me dejara vivo ¿no llevaría una vida más trisque que la muerte? ¿No volvería a ser el perro del amo, que daba puntapiés y palos si no le lamían las plantas? No puedo desear a mis hijos la vida que a mí me han dado los que todo me lo quitaban. Dueño hoy de la sierra que trabaja inútilmente, en vez de defenderla, dejo crecer en ella la grama y caer en el barro la sangre de mis compañeros. Me voy.. Pero me falta voluntad para irme…(Se levanta, anda lentamente, se vuelve, duda y, después de escuchar la voz siguiente, sale precipitado y decidido.)

VOZ DEL POETA:

Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.
(Cancionero y romancero de ausencias.)

“Las armas que más brillan en mis manos y con ellas tengo que transformar la vida.”
Miguel Hernández

Una respuesta a “25J: Encuentro de creador@s 15M

  1. Extraña sociedad en la que vivimos en la que hay que manifestarse y protestar para pedir honestidad en los políticos. Por pedir una sociedad más humana, que no nos desmantelen la Sanidad para todos (como CiU en Catalunya), en definitiva, por ser gobernados por personas no por entes deshumanizados.

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